lunes, 23 de mayo de 2016

Porque somos así, Emilio Yunis. Camilo Piñeros

Porque somos así, Emilio Yunis
Camilo Piñeros Torres
Juan Carlos Sierra Gómez


“La fragmentada geografía colombiana, la incomunicación, el aislamiento y abandono, son la norma, son un gran acicate para la corrupción, trayendo consecuencias funestas. La realidad muestra que el aislamiento y la incomunicación son los mejores estímulos para nuestros males: salud, vivienda y educación (mientras más distantes del centro demográfico y de producción, peores son los tres condicionantes de la vida)” (Yunis, p. 336)
El marco de exposición de Yunis es una explicación sobre los orígenes y causas del comportamiento y males colombianos. Si bien el tema podría ser difícilmente delimitado él expone y explica la forma en la que se presenta una división de y en las comunidades en Colombia y cómo éstas fueron y son las principales causas de un conflicto que suma ya más de un siglo y que aturde a nuestro pueblo.

Su argumento tiene su génesis en la postura de que a nuestro territorio llegaron los europeos trayendo blancos, trayendo negros africanos, y que en yuxtaposición con los indígenas dieron origen al nuevo hombre, que desde la escuela conocemos como mestizo. Como hecho racial y excluyente fue opresivo , fue producto del uso de al fuerza y de la falta de conocimiento del pueblo que los recibió con asombro, ausente de toda libre elección o albedrío.

Años después, luego de la conquista, la demografía permaneció en las mismas condiciones, dado que sería más sencillo para los europeos ibéricos someter, gobernar y esclavizar a los aborígenes. Como una secuela de ésa separación familiar y luego social surgió una especie de categorización e identidades regionalistas diversas. Es aquí donde la fragmentación geográfica sumada con los ideales y la pereza española se mantienen en el hacer social y nace la corrupción. La permanencia de ésta en nuestra historia parece ser parte del sujeto en su cotidianidad, quien en un ejercicio de poder, cuando tiene acceso a él, ´fabrica’ leyes para sostener la relativización moral y la indiferencia.

¿Son éstos comportamientos de la sociedad enseñanzas de la religión católica, y si la respuesta es sí, estaríamos otorgándole nuestra responsabilidad actual a la historia?

¿Por qué el Estado presenta aún una relación tan fuerte con la religión católica?

¿A qué responde la actuación del Estado cuando restringe su acción en favor de la  iglesia católica en vez de socializar los beneficios, los recursos y la riqueza?

La modernización inconclusa, Consuelo Corredor Martínez. Camilo Piñeros

La modernización inconclusa, Consuelo Corredor Martínez.
Camilo Piñeros Torres
Juan Carlos Sierra Gómez

Con la crisis, esta problemática se ha convertido en un verdadero desafío tanto para los sectores que ven amenazado su orden de privilegios, como para quienes aspiramos a un orden basado en una mayor justicia e igualdad (Corredor Martínez, p.17)
Hay en éste enunciado una serie de ‘personajes’ y de ‘intenciones’; de una parte están quienes saben que tienen aún privilegios y no quieren perderlos, y de otra por quienes ya los perdieron o nunca los han tenido; todo el engranaje político nacional ha estado (y sigue estando) interpretado a la luz de quienes conservan una esperanza y trabajan en pro de ella, y de quienes sólo toman y se van con la oportunidad que trae cada encargo político.
Sin embargo, la autora toma un lugar, y a pesar de su visión apesadumbrada del escenario, propone en forma objetiva lo que nos parece una serie de objetivos, son cinco, y ellos se encauzan a señalar el ‘qué’: especificidades del desarrollo, el ‘dónde’ y ‘cuándo’: refiriéndose al contexto, el ‘cómo’: formas y espacios de expresión de los conflictos. El ‘quién’: los escenarios y los actores del proceso de desarrollo. Y finalmente un ‘para qué’: otorgar un lugar de primer orden a lo político como proceso de constitución de sujetos en actores.
Después de éste planteamiento metodológico, la autora ubica todo en un escenario superior, envolvente de todo el devenir local, así, desde la modernización se desea transformar el entorno material,  y desde la modernidad colocar al hombre como centro del mismo. Al aludir al cambio desde ambos ámbitos, se analiza la interacción entre ellos, sus particularidades y limitaciones conceptuales y fácticas, se menciona su ‘divorcio’ y sus consecuencias. Posteriormente la reversibilidad del proceso de modernización, sus efectos en la economía y en la política que causaron la fractura de la idea de progreso y llevaron a la democracia y autonomía a una categoría de ideario. Si bien sí hubo un ‘divorcio’ entre un proyecto de modernidad y la modernización, ésta última iba en avanzada, producto de la interacción hegemónica de sus actores y sus intereses políticos y económicos, que aunque no separada de la acción del estado, tampoco estaba subordinado a éste.
Analizado de forma cronológica desde 1930  a 1980 y de allí a la fecha del texto, 2001, y segmentado en dos sectores; el problema agrario y el desarrollo industrial, se analiza a los actores en el devenir político, económico y social y se interpreta la realidad histórica dándole a cada uno de sus participantes su lugar en el escenario. Siempre hay algo latente: un papel secundario en la intervención del estado.
¿Por qué el Estado presenta un papel de ausente en tantos lugares de la geografía?
¿Puede el Estado hacer la diferencia en el engranaje socioeconómico cuando sus poderes responden a los intereses del encargo político de cada administración?
¿A qué responde la actuación del Estado cuando restringe su acción en favor del sector privado si esto le impide socializar los beneficios, los recursos y la riqueza?

sábado, 21 de mayo de 2016

UN TIGRE DE PAPEL (Luis Ospina, 2007) La subalternidad desde Pedro Manrique Figueroa. Angela Murillo - Catalina Monsalve

Universidad Nacional de Colombia
Problemática Social Colombiana
Catalina Monsalve Arango
3 de mayo de 2016
“Pueblo, tú me entiendes, ¡demuéstramelo!”
(Un tigre de papel, Luis Ospina, 2007)


UN TIGRE DE PAPEL (Luis Ospina, 2007)
La subalternidad desde Pedro Manrique Figueroa

Luis Ospina es el cineasta colombiano autor de la película: “Un tigre de papel”, la cual tiene la estructura de un falso documental e incluso, podríamos llegar a decir que también la de un collage compuesto por fragmentos de la historia del personaje principal, quizás en su honor debido a que es considerado el precursor del collage en Colombia.
Esta película cuenta la historia de Pedro Manrique Figueroa, colombiano nacido en 1934, mismo año en que sucedieron diversos hechos políticos históricos a nivel mundial, lo cual, no parece haber sido una simple coincidencia con la persona en la que más adelante se convertiría nuestro protagonista. En esta síntesis de “Un tigre de papel” presentaré cómo nuestro personaje principal es la viva representación de los subalternos tanto de nuestro país como de los países extranjeros que viven situaciones comparables a las nuestras, de igual manera expondré cuál es el papel y la posición que toma Manrique Figueroa, quien ahora veremos como una representación general de las comunidades subalternas, ante dichas situaciones y, finalmente, plantearé un breve resumen y una conclusión de todo lo expuesto a lo largo del texto; sin embargo, antes de comenzar, quiero aclarar que todo lo que mostraré a continuación tan solo es una pequeña interpretación el amplio mundo que nos muestra Luis Ospina en su trabajo.
Así pues, para comenzar, recordemos que los subalternos son aquellos que se encuentran “dominados” por las élites tradicionales; no obstante, los subalternos no se limitan a dicha posición, sino que asumen consciencia de ella e intentan, a través de una gran diversidad de alternativas, librarse de tal condición. Los subalternos no son sumisos en sí, por el contrario, preservan su autonomía y llevan un revolucionario dentro, el cual busca hacer de la Nación una verdaderamente soberana. Así, visto de este modo, Pedro Manrique Figueroa encaja perfectamente en las descripciones de subalterno. Él, mediante el collage, busca la expresión de su inconformidad y su crítica hacia una amplia variedad de situaciones sociales de su época, al tiempo que aspira a una revolución masiva, una revolución global íntimamente ligada a las verdades cotidianas y a la soberanía del pensamiento.
Nuestro personaje principal jugó en su vida el mismo papel que juegan hoy los subalternos; es decir, fue testigo y partícipe crítico de los acontecimientos sociales que tenían lugar en aquel tiempo, por ejemplo: fue testigo de la muerte de Gaitán y de las medidas tomadas por la policía en contra de los estudiantes que participaban de una marcha en contra de Rojas Pinilla. Pedro Manrique Figueroa, según uno de los participantes de la película, parecía tener el don de la ubicuidad, siempre parecía estar presente en todo lo que sucedía en el país, y no solo eso, también sugería estar siempre informado de todos los aconteceres públicos y políticos de nuestro territorio y del extranjero; razón por la cual, constantemente se encontraba influenciado por todos estos sucesos que lo llevaron, gradualmente, a formar una vasta cultura y pensamiento crítico. Así mismo, en la actualidad, los subalternos están tan inmersos en los aconteceres públicos, políticos y económicos de su vida cotidiana que, si bien la gran mayoría de ellos no se encuentran debidamente instruidos académicamente en el tema, debido a su experiencia de vida, pareciera que dicha educación no hiciera falta, sino que lo que necesitan para lograr el cambio que buscan es la organización inteligente de sus iguales.

De esta manera, en resumen, tenemos que los subalternos son aquellas personas que a pesar de estar en el rol de “dominados” son conscientes de ello y no pierden su autonomía, la cual usan en conjunto con lo que aprenden de su contexto social para llevar a cabo una revolución global que los lleve a una Nación de verdadera soberanía e igualdad. Sin embargo, es importante no olvidar que el apoyo de los subalternos es ellos mismos y para lograr lo que desean deben organizarse y concienciarse de tal manera que tengan un objetivo claro y todas sus acciones tengan un “para qué” y un “por qué” verdaderos que a su vez los alejen de caer en un aparente círculo vicioso de intentos fallidos donde los objetivos no se concreten y al final nada de lo que hagan sea de utilidad. 

Síntesis de “Colombia: violencia, democracia y derechos humanos”. Énfasis en la democracia. Angela Murillo - Catalina Monsalve

Universidad Nacional de Colombia
Facultad de ciencias humanas
Asignatura problemática social colombiana

Síntesis de “Colombia: violencia, democracia y derechos humanos”.
Énfasis en la democracia.

Estudiante Angela Marcela Murillo Hernández
Código: 25352314
T.I. 98102454715

En el libro Colombia: violencia, democracia y derechos humanos, Estanislao Zuleta habla de los antecedentes, precursores del estado colombiano actual, de la condición de Colombia. Entre los precedentes está la violencia de mitad del siglo XX en la que los movimientos defensores del campesinado, se ven en la necesidad de huir a territorios en los que el Estado no se manifestaba de forma alguna; allí acentuados, se formaron más adelante, en los sesentas, las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia). Por esta misma década se da un alza en la delincuencia común junto con grupos de vándalos. Más tarde, sin que estos grupos desaparecieran, aparece una nueva guerrilla, inspirada en la revolución cubana, el ELN (Ejército de Liberación Nacional). Además, entre 1965 y 1978, se agrega el EPL (Ejército Popular de Liberación) para conformar las guerrillas. Todas éstas fallaban en justificar las tendencias represivas del Estado y la permanencia crónica del “Estado de sitio” y también en que dificultaban la formación de una izquierda democrática y reformista.

Estas diversas fuerzas son convocadas por la debilidad del Estado. Ya que si el Estado desde un principio hubiese sido consecuente con sus visiones y hubiese, a su vez, apoyado la no promulgación de una liberación de fuerzas, los diversos frentes guerrilleros no se habrían originado. Pero luego de que surgieron, el Estado como ente que debería garantizar el bienestar de su pueblo, no estuvo lo suficientemente presente cuando las poblaciones eran desplazadas por temor o llevadas forzosamente a participar en estos “ejércitos populares”.

Por otro lado, el narcotráfico surgió en los ochentas como un fuerte influjo en todas las formas de representación del poder. Este surge como una fuente de ingresos, pues las poblaciones que estaban muy alejadas del centro del país, sin presencia del Estado y muy mal conectados, no tenían forma de sostenerse. Por lo que los interesados, con la llegada de la marihuana y la coca, fueron directamente a estos alejados lugares a ofrecer a todas aquellas personas una forma de ingresos fácil para vivir bien. El narcotráfico suple una función que debió cumplir el Estado. Gracias a esto, las guerrillas, en especial las FARC encontraron una novedosa, amplia e inesperada fuente de ingresos que le permitió importar armas modernas en gran escala y multiplicar sus recursos.

Actualmente, Colombia sigue presentando múltiples problemas, que aparentemente siguen siendo los mismos, tan solo han evolucionado con nuevas representaciones: las guerrillas, el narcotráfico, la corrupción, la indiferencia de los colombianos, las muertes políticas, y a pesar de todo esto no sabemos a ciencia cierta la verdadera magnitud que ha tenido la violencia en Colombia. Además de la violencia y el conflicto armado, el nuevo latifundio creció de manera elevada, mientras las reformas agrarias se deterioraban cada vez más, dejando a la economía del país en extrema vulneración frente al terrorismo económico. Colombia necesita un Estado que proteja y defienda los derechos humanos, brindándoles la posibilidad a los ciudadanos de ejercer dichos derechos, un Estado que no sea acusado de corrupción, y lo más importante, que promueva la participación democrática.

Ahora enfocándonos es la democracia, Zuleta comienza aclarando que la democracia no pertenece a las tradiciones de izquierda, pues las tradiciones de izquierda son sustentadas por el marxismo, el cual no es un pensamiento democrático. Sino que por el contrario, en su desarrollo político se crearon partidos únicos que impidieron la pluralidad sometiendo al pueblo a sus ideas como una verdad absoluta. Pues según Zuleta hay en el marxismo una manera de concebir la historia como una religión, una orientación teleológica, de este modo, la conversión de la historia en religión impidió el ejercicio de la crítica estableciendo un pensamiento absolutista basado en la verdad autoritaria de un partido universal. Finalmente la tradición marxista-leninista, ve a la democracia como una máscara del capitalismo, por medio de la cual, éste domina y explota.

Un importante obstáculo para la democracia es que hay sociedades que se autodenominan democráticas, pero que son muy injustas, en donde se da una distribución inequitativa de los ingresos y riquezas y hay toda clase de injusticias, en realidad solo se realizan unas pocas “prácticas democráticas” como la votación comunal por un candidato político. Éstas son sociedades en las que la democracia se convierte y se reduce a mecanismos procedimentales y unos derechos formales, que se quedan exclusivamente en el papel, ya que la injustica e inequidad causan que no haya la posibilidad de ejercer tales derechos. Por todo lo anterior se puede llegar a que  defender la democracia es igual a defender las sociedades injustas.

Según Zuleta, en la democracia se encuentran implícitos los derechos humanos, donde los hombres realmente no nacen libres ni iguales ya que siempre nacemos bajo ciertas condiciones sociales, económicas, políticas que los dividen en clases, razas y otras características que no elegimos, considerando así los derechos del hombre incomprensibles donde pone múltiples ejemplos del no libre desarrollo de la libertad y sus diferentes formas como la libertad de expresión. Así mismo una de las ventajas de la democracia es que nadie ocupa el poder por derecho de propiedad, sino por la delegación transitoria, donde el poder se conquista, reconquista o se pierde.

El autor plantea dos formas de combatir la democracia, por medio del racionalismo y el irracionalismo. La oposición racionalista es dada desde Platón, el cual en su tiempo veía la democracia de una forma lineal donde el poder debería ser exclusivamente de los sabios, los filósofos, haciendo así una crítica a la democracia, ya que dice que la posesión de poder sin control suele resultar en el abuso del poder. Sin embargo, el pueblo a través de la participación puede adquirir ésta sabiduría y tomar decisiones con conocimiento, lo que sería un verdadero y legítimo proceso democrático.

Otro punto importante es que el diálogo impulsado por las masas resulta decisivo en la toma de decisión de un país, resultando más efectivo que las fuerzas armadas. El diálogo es uno de los elementos de supervivencia de la humanidad pero solo en la medida en que ese dialogo sea efectivo para sus partes. La finalidad de diálogo no es pensar de la misma manera, eso es imposible. El diálogo racional es por medio del cual el hombre aprende la noción de igualdad, donde se pueden ver puntos de vista diferentes y se busca a través de la argumentación mostrar eso que se cree como verdad, teniendo en cuenta que puede no serlo y que las verdades absolutas no existen. Para poder entrar en un sistema de democracia se debe salir del maniqueísmo y dialogar en términos de igualdad.

El autor expone también que la democracia  requiere un mínimo de condiciones para poder darse. Como requisito fundamental están los derechos humanos que no sirven solo en el papel, éstos deben trascender a toda la sociedad en todos los niveles (económico, político y cultural), por lo que los derechos humanos no sirven por si solos, se deben acompañar con posibilidades efectivas para realizarlos, la democracia requiere igualdad de posibilidades.

Para poder entender las dinámicas de la democracia se debe iniciar por entender cómo los hombres se relacionan. El hombre es un conjunto de relaciones e intercambios lingüísticos, pero esa relación no es sinónimo de igualdad y por lo que se deben cumplir con ciertas bases como el respeto que permite el flujo del saber con el fin único de la participación  y búsqueda de beneficios colectivos y no particulares. Por lo que se puede decir que la democracia trae consigo la búsqueda de la desaparición de una cultura violenta, el crecimiento de la ganancia de la reciprocidad y el respeto en la cultura, que lleva a la búsqueda de un discurso  con unos elementos clave para crear ese canal de comunicación con altos niveles de respeto e igualdad.

Para lograr la construcción de un ambiente propicio para la democracia, la forma del Estado que existe debe cambiar pasar del monopolio de la fuerza (Estado débil), al estado de la democracia (Estado fuerte), en donde los ciudadanos no tenga miedo de pensar por sí mismo,  de expresar  lo que piensan ni de tomar acciones necesarias en defensa del bienestar colectivo. Kant plantea que para realizar una reforma en la manera de pensar se requiere esencialmente la libertad de hacer uso público de la razón, siempre obedeciendo las normas públicas, obedecer es esencial, ya que ninguna sociedad funciona sin normas. A partir de esto Kant cree que se puede fundar una sociedad democrática.

El autor acude a Kant pues la democracia pasa por la racionalidad, y se define en términos de esta última. Pero hace énfasis en señalar que la racionalidad y la virtud en medio del poder se transforman en una verdad absoluta que termina siendo muy peligrosa. Como lo ocurrido con Carl Marx y Thomas Mann, quienes a pesar de su individualismo o maniqueísmo,  que inicialmente no comprendieron la importancia de los derechos humanos en sus discursos.


Finalmente, el mensaje que creo que transmite Estanislao Zuleta es una invitación a la defensa del derecho a diferir,  una invitación para apropiarnos de la situación actual, sintiendo y pensando los problemas, siempre en la búsqueda de cambios por los mejores medios, que luchemos por una sociedad colombiana más justa e igualitaria, que podamos pasar de la violencia hacia la paz, para fortalecer y enriquecer nuestra cultura.

Colombia: Violencia, Democracia y Derechos Humanos ¿Qué es la democracia para Estanislao Zuleta?. Angela Murillo - Catalina Monsalve

Universidad Nacional de Colombia
Problemática Social Colombiana
Catalina Monsalve Arango-98062354410
10 de mayo de 2016


Colombia: Violencia, Democracia y Derechos Humanos
¿Qué es la democracia para Estanislao Zuleta?

En el libro: “Colombia: Violencia, Democracia y Derechos Humanos”, el autor, Estanislao Zuleta, plantea múltiples factores a tener en cuenta para la realización de lo que él denomina como una verdadera democracia. A lo largo del texto, se hace mención a la importancia de la posibilidad de los derechos humanos, la igualdad de vida y los derechos sociales, siendo estos últimos fundamentales para la creación y el sostenimiento de un Estado fuerte. El escritor, también resalta la trascendencia de la participación ciudadana en la creación de la cultura de derechos humanos y conciencia política, cimientos para el diálogo racional, que a su vez, permite el aumento del conocimiento y uso de las diferencias que existen entre los diversos individuos que conformamos la nación, llevando al refuerzo de la participación y fuerza política, la cual es necesaria para elegir un gobierno que vele por las necesidades comunes; un gobierno con el que no solo esté de acuerdo la mayoría, sino que también, sepa lo que hace y deje de lado sus intereses personales para centrarse en los  intereses comunes y, así, poder vivir sinceramente la democracia.

De esta manera, los temas mencionados anteriormente serán los que se tratarán a continuación, ya que todos estos factores en conjunto forman la democracia a la que deberíamos aspirar. Para comenzar, tenemos la posibilidad de los derechos humanos, la igualdad de vida y los derechos sociales.

Como podemos notar, el autor hace un énfasis especial en la “posibilidad” de los derechos humanos, ya que hace la diferenciación entre la existencia escrita de estos y su conocimiento y aplicación por parte de la ciudadanía, puesto que de nada sirve que los derechos humanos se encuentren escritos y que la comunidad no sepa de su existencia o de su aplicación, así mismo, de nada sirve tener conocimiento de los derechos y su utilidad, sino existen las condiciones para desarrollarlos. Por tal razón, Zuleta nos habla también de la igualdad de vida, base fundamental para vivir plenamente los derechos que se estipulan en la Constitución Política; la igualdad de vida se refiere a la equidad de condiciones y posibilidades que la vida nos da para que todos hagamos cumplir los derechos correspondientes, llegando así al tema de los derechos sociales (vivienda, trabajo, educación, etc.), los cuales deben cumplirse en su totalidad para llegar a un Estado fuerte que proporcione condiciones de igualdad de vida y todo lo mencionado previamente pueda tener lugar.

Planteado de otro modo, el Estado tiene como objetivo la redistribución de la riqueza, con el fin de la disminución de la desigualdad producida por el sistema capitalista. Cuando un gobierno no persigue este ideal, se crean sociedades desiguales e inequitativas, lo cual produce que las personas no puedan desempeñar las actividades deseadas y en su lugar, desempeñen cualquier labor que logre satisfacer sus necesidades básicas, si el país no interviene, se crean sociedades pobres y violentas.

La violencia da origen a diferentes organizaciones, nacidas en un primer momento, como representación de un ideal, el cual, en su mayoría, es la lucha contra una injusticia social. Entre estas organizaciones están las guerrillas, las cuales a medida que pasa el tiempo pierden sus ideales y desempeñan actividades ilícitas, como el uso injustificado de la violencia, el narcotráfico, entre otros. Esas nuevas actividades producen que los individuos comunes no se sientan identificados con ellos, al igual que con el Estado, dando lugar a la percepción de que las guerrillas ya no defienden al pueblo si no una pequeña porción de la población. Por lo tanto, el uso de la violencia para la lucha contra los gobiernos democráticos es un acto irracional, dado que la desigualdad no disminuye y las problemáticas sociales no varían, por lo que el verdadero factor de cambio es el grupo que controla el poder del país. Como consecuencia es necesario la utilización de otra herramienta que permita el combate contra los grupos de poder, con el fin de obtener una democracia que conlleve al bienestar de la mayoría de la población, que vele por la igualdad, generando equidad y posibilitando a largo plazo la creación de un circulo virtuoso de crecimiento económico, que se verá reflejado en la calidad de vida de los individuos.

Por otra parte, pero en íntima relación con lo ya expuesto, tenemos la participación ciudadana en la creación de cultura de derechos humanos y conciencia política, el diálogo racional, las diferencias individuales encontradas en la sociedad y la elección de un buen gobierno.

La participación del pueblo o de la multitud en la política, es la herramienta de cambio, el individuo común debe generar un proceso de lucha contras las elites del país, deben buscar la igualdad, que las necesidades básicas sean de fácil acceso y utilización, como: la educación, la salud, agua potable, etc. La participación solo se logra con la práctica y la vivencia directa con el entorno cotidiano que posibilita el gobierno, no se aprende a participar solo con teoría. Como consecuencia de la participación se da la creación de cultura de derechos humanos, es decir, se forma una cultura donde se tiene el espacio propicio para hacer realidad los derechos, de igual manera, la participación tiene como resultado la creación de conciencia política, con la cual los individuos reflejan un ethos social; un sentido de pertenencia puro con respecto a la nación en la que viven y comienzan a tomar a la política y a la democracia en serio; sin embargo, esto solo es posible cuando la población tiene una vida común facilitada por el Estado. Cuando la población participa debe tener en cuenta el diálogo racional, ya que por medio de este no solo se respeta la postura de los demás frente a un tema determinado, sino que también se pueden tomar las diferencias sociales e individuales como una fuerza que impulsa el progreso de la nación y del estado, puesto que fortalece y transforma la sociedad para ser una conflictiva pero no belicosa; para ser una sociedad capaz de reconocer y contener los conflictos para vivir productiva e inteligentemente en ellos.

Una vez las diferencias sociales han alcanzado todos estos objetivos podemos decir que la sociedad ha madurado y está lista para elegir ingeniosamente quien los gobierne, sin ser este un derecho propio, es decir, un derecho que pase de una generación de gobernantes a otra. Ahora el pueblo puede elegir por mayoría un gobierno que sepa lo que hace y que tenga siempre presente las necesidades comunes de todos los ciudadanos por encima de las propias y particulares; un gobierno que facilite un espacio de creación de la democracia en conjunto con el pueblo, puesto que la democracia siempre está realizándose y creciendo a medida que la comunidad participa y crea cultura. La democracia se logra y no termina de realizarse.


Por último, para concluir y responder concretamente a la pregunta inicial: “¿Qué es democracia para Estanislao Zuleta?” debemos decir que la democracia es aquello que resulta del trabajo en conjunto de la población con un gobierno elegido por mayoría y que sabe trabajar en beneficio de la comunidad. La democracia es el resultado de la combinación de diversos procesos como el de la participación ciudadana, la creación de una cultura de derechos y de una conciencia política que se nutre de las diferencias individuales, posibilitando la realización de los derechos humanos y de la política, al tiempo que los tiene como base. Finalmente, la democracia es un proceso que se encuentra en constante renovación, transformación y desarrollo; es un proceso que no tiene propiamente fin y crece en la medida en que la población participa y crea un ethos social.

TIRADO MEJÍA, Á. (2008). INTRODUCCIÓN A LA HISTORIA ECONÓMICA DE COLOMBIA. BOGOTÁ: PANAMERICANA EDITORIAL, PP. 98-104- 119-128. Angela Murillo - Catalina Monsalve

Universidad Nacional de Colombia
Asignatura Problemática Social Colombiana
Estudiantes Catalina Monsalve Arango y Angela M. Murillo Hernández
Marzo 8 de 2016
RESEÑA
TIRADO MEJÍA, Á. (2008). INTRODUCCIÓN A LA HISTORIA ECONÓMICA DE COLOMBIA. BOGOTÁ: PANAMERICANA EDITORIAL, PP. 98-104- 119-128.
“La burguesía española en ascenso liberalizó el comercio y convirtió a América en mercado para sus mercancías y en fuente de materias primas para su producción.”. “Florentino González, (…) creía que nuestro país debía especializarse en la producción agrícola y mineral y convertirse en comprador de manufacturas extranjeras.” Á. Tirado Mejía. (2008). Introducción a la historia económica de Colombia. PP. 8 y 125.
Antes de la época de la conquista, América había sido habitada por indígenas que tenían un sistema económico estructurado y sustentable en términos ambientales y de producción. Sin embargo, esto solo duró hasta el momento en que los conquistadores españoles comenzaron a instituir su economía en nuestro territorio puesto que, cegados por su deseo de poder, los colonizadores no supieron administrar las riquezas obtenidas del nuevo continente ni fueron capaces de establecer en él una economía que distribuyera correctamente los bienes y servicios de tal modo que sirvieran para abastecer las colonias y también ayudasen a la economía española.
Los conquistadores en primera instancia limitaron su visión económica a tan solo la producción minera por ser esta la vía más fácil para el enriquecimiento de su país. No obstante, al dejar de lado las demás fuentes de riqueza, no solo hicieron daños ambientales por la sobre-explotación, sino que también desperdiciaron el gran potencial agrícola, ganadero y manufacturero que se encontraba latente en la cultura americana. A razón de esto se inicia la época donde las colonias solo producían materia prima para sus colonizadores mientras que para el sustento propio debían comprar los productos extranjeros que pudieran adquirir con sus escasos recursos.
Así pues, es de esta manera como notamos la considerable herencia de pensamiento económico que nos dejó el periodo de colonización. Es aquí donde entendemos el porqué de diversas situaciones colombianas actuales tales como: la falta de una fuerte ley proteccionista de los productos nacionales, la preferencia de los productos extranjeros sobre los nacionales, la centralización en la producción de materia prima, el atraso en la producción de manufactura, bienes y servicios, entre otros. A partir de esta lectura podemos llegar a la conclusión de que Colombia es un país intensamente regido por su historia y que para cambiar su rumbo debe ser consciente de su posición y tomar las medidas necesarias ampliando tanto su campo de visión como de acción y finalmente salir de la precaria situación en la que se encuentra.

Preguntas:
1) ¿Qué mejor preparación hubiesen podido tener los revolucionarios de la independencia para estar listos para las consecuencias de la misma?
2) Aunque la independencia ya era una realidad, ¿por qué seguía teniendo normas económicas similares a las de la época de la colonia?

Zuleta, Estanislao. (2003). La democracia y la paz; sobre la guerra en “Colombia: Violencia, Democracia y Derechos Humanos”. Medellín: Hombre Nuevo Ediciones/Fundación Estanislao Zuleta, pp. 13-30. Angela Murillo - Catalina Monsalve

Universidad Nacional de Colombia
Asignatura Problemática Social Colombiana
Estudiantes Catalina Monsalve Arango y Angela M. Murillo Hernández
17 de mayo de 2016

RESEÑA

Zuleta, Estanislao. (2003). La democracia y la paz; sobre la guerra en “Colombia: Violencia, Democracia y Derechos Humanos”. Medellín: Hombre Nuevo Ediciones/Fundación Estanislao Zuleta, pp. 13-30.
“Se reduce de esta manera la democracia a un mecanismo procedimental y a la existencia de unos derechos formales, que están negados por los hechos.” (pp 15).

En esta primera parte del libro “Colombia: Violencia, Democracia y Derechos Humanos”, Estanislao Zuleta nos habla, principalmente, del rol que juega la posibilidad de los derechos humanos en la realización de la democracia. El autor nos muestra la clara diferencia entre tener los derechos humanos escritos en nuestra Constitución Política, sin que nadie los conozca; a tener los mismos derechos humanos difundidos como conocimiento básico en toda la población. Así mismo, hace una marcada diferenciación entre saber cuáles son los derechos de los que deberíamos gozar a tener la posibilidad de desarrollarlos, lo cual, constituye uno de los grandes obstáculos en el desarrollo de la democracia.

Por otra parte, Zuleta también señala factores importantes como: 1) el diálogo racional, herramienta de comunicación y construcción de una verdad vulnerable al cambio, la cual parte del buen uso de las diferencias, y 2) las características tanto de un buen gobernante como de unos buenos ciudadanos, fundamentos para el desarrollo democrático del país: nos muestra cómo un gobernante debe saber lo que hace, al tiempo que sigue los intereses comunes de la población de la que está a cargo, mientras que la población debe ser una que participe, se apropie de sus derechos y constantemente cree tanto cultura como conciencia política.

Ahora, hablando de la realidad colombiana, desafortunadamente, podríamos decir que en nuestro país se hace el intento por desarrollar la democracia a la que hace alusión Zuleta, más no se cumple con ella, ya que en nuestro país la participación ciudadana se ve limitada por la falta de cultura y de ethos político, siendo esto lo mismo que le sucede en la gran mayoría de los gobernantes que han tenido en sus manos a nuestra nación. Por tal razón, podríamos decir, que vivimos una falsa democracia y lo seguiremos haciendo hasta que nuestra población desarrolle dicha cultura; dicho ethos que anime a toda la población a participar, a conocer lo que sucede en el país y a tomar el poder que es suyo; solo hasta ese momento podremos decir que vivimos en un país democrático.

Preguntas:
1. ¿Cómo podemos desarrollar la cultura de derechos humanos y la conciencia política de la que habla Zuleta?

2. ¿Por qué el abuso del poder se ve principalmente reflejado en las clases marginadas, en las clases subalternas? 

Yunis Tubay, E. (2009). ¿Por qué somos así? Bogotá: editorial Temis, pp. 309-337. Angela Murillo - Catalina Monsalve

Universidad Nacional de Colombia
Asignatura Problemática Social Colombiana
Estudiantes Catalina Monsalve Arango y Angela M. Murillo Hernández
10 de mayo de 2016

RESEÑA
Yunis Tubay, E. (2009). ¿Por qué somos así? Bogotá: editorial Temis, pp. 309-337
“[En Colombia] Hemos cultivado como valores lo que se debe desterrar, es el fracaso de la ética, y por supuesto, de la construcción del Estado”. (p. 322)
Colombia posee una amplia diversidad racial y cultural gracias al proceso de mestizaje que se dio por la colonización, por lo que debería ser un país con fuertes valores de inclusión, solidaridad y respeto por los demás. Sin embargo, en cada esquina del país se halla evidencia de corrupción, segregación y desigualdad de condiciones entre los ciudadanos.
Esta situación podría ser atribuida al desarrollo desigual  y al aislamiento de las regiones y municipios; lo que lleva a que la salud, la educación, la vivienda, los servicios públicos y la protección por parte del Estado, disminuyan su calidad o presencia en la medida que aumenta la distancia entre los municipios y  los centros poblacionales y de producción. Esta es la doctrina de seguridad nacional, que piensa que se controla mejor lo aislado, hace que pueblos y municipios se expongan a carencias de todo tipo y a una asombrosa inseguridad. Otra posible causa para  se le puede atribuir a la herencia española transmitida en la colonización y en el mestizaje, puesto que hoy en día se evidencia una continuidad con estas dinámicas del pasado colonial. Una realidad en la que  “el vivo vive del bobo” y en donde se ha desarrollado una extraordinaria tolerancia hacia la corrupción y las acciones torcidas.
Aunque en Colombia nuestra condición geográfica e histórica nos haya dado pie para tener actitudes individualistas, corruptas y de discriminación a lo diferente, es hora de modificar esto, comenzando con la creación de mejores y más eficientes vías de transporte, que comuniquen adecuadamente al país, ya que al hacerlo nos acercaremos más en cuanto a condiciones y calidad de vida, logrando, de esta manera, que Colombia sea una sola, unida y equitativa, en donde la corrupción y la segregación se castiguen y la solidaridad sea premiada. No obstante, uno de los mayores retos para alcanzar el cambio, quizá sea erradicar la corrupción, ya que no solo está en la mayoría de los políticos, sino también en la mayoría de individuos (lo cual se demuestra en actos tan cotidianos como colarse en el Transmilenio).
Debemos dejar de escudarnos en la historia, la geografía, los genes o las acciones de los demás, para poder tomar el futuro colombiano en nuestras manos y hacer de Colombia lo que queremos de ella, para nosotros y las generaciones venideras.

Teniendo en cuenta que para que la comunidad colombiana cambie efectivamente algunos aspectos como la tolerancia por la corrupción, por la violencia y por la desigualdad deben cambiar en cada individuo de la sociedad y no solo en los altos cargos del Estado, ¿Hay algún mecanismo que los profesionales en ciencias sociales y humana puedan emplear para que este gran número de personas cambie su manera de pensar, sus malas costumbres y se genere un cambio? ¿O Esto solo puede solucionarse por medio de la implementación de leyes más estrictas, de que el sistema ejecutivo sea más rígido y que la policía y demás entidades de control sean mejor reguladas?

GARCIA LOZANO, J.C. (2015). PENSAR LA RUPTURA DESDE LOS SUBALTERNOS. A PROPÓSITO DE ANTONIO GRAMSCI. Angela Murillo - Catalina Monsalve

GARCIA LOZANO, J.C. (2015). PENSAR LA RUPTURA DESDE LOS SUBALTERNOS. A PROPÓSITO DE ANTONIO GRAMSCI.
Estudiantes Catalina Monsalve Arango y Angela Marcela Murillo Hernández  9 de febrero de 2016

(…)la debilidad política de los subalternos en un contexto de lucha desigual (…) se traduce en ausencia de una ideología orgánica y un discurso propio”. J.C García Lozano. Pensar la Ruptura desde los Subalternos. A propósito de Antonio Gramsci, 2015.

Como el autor lo menciona, la política debe estar fundamentada en bases ideológicas fuertes y discursos propios capaces de encajar en armonía y concordancia con la realidad histórica de la población a dirigir. La política subalterna debe cumplir con el objetivo de presentar un frente único que pueda competir en la llamada “guerra de posiciones”, ganar posiciones políticas en el terreno del adverso en la disputa por la sociedad civil y aumentar su poder.
En el texto se mencionan las principales falencias de los grupos subalternos de la Italia fascista, algunas son: la falta de organización estratégica, la utilización de manifestaciones o acciones espontaneas en busca de revolución sin dirección consciente y el no fortalecimiento ideológico y psicológico de los militantes. Lo cierto es que Colombia actualmente vive en un contexto de desigualdad socioeconómica muy marcado, en donde se ha dado varios movimientos o protestas subalternas ( por parte de trabajadores informales, estudiantes, sindicatos, campesinos, etc.) impulsadas en gran medida por la inconformidad con las malas condiciones de varios grupos sociales y por las decisiones tomadas por los gobernantes, que en la mayoría de los casos ayudan a aumentar la inequidad existente en el país y no solucionan los problemas latentes. Aunque existe esta problemática desde hace mucho tiempo, al ver cómo hemos manejado la lucha contra la desigualdad y la hegemonía de las clases y partidos políticos dominantes, podemos evidenciar que al igual que los grupos subordinados de Italia de principios de siglo XX cometemos errores semejantes, como la falta de organización, de unidad y del reconocimiento claro de intereses.
Estos hechos nos hacen pensar en la historia política de Colombia hasta el momento, en donde vemos que a pesar de las luchas el poder político se ha mantenido en las mismas manos favoreciendo a unos pocos. Nos hace reflexionar acerca de la eficacia que pueden tener los grupos subalternos colombianos en generar bases sólidas para una buena política. Probablemente nos haga falta leer a fondo a Gramsci para develar cómo romper con la debilidad de los subalternos en Colombia y logar la victoria permanente que acabe con la subordinación.
Preguntas del texto:
1.    Si el mandato político debe responder a la situación histórica de la sociedad ¿por qué hay ocasiones en que se toman modelos políticos y estrategias propias de otros países que son ajenos a las condiciones del país al que se pretende aplicarlos?

2.    ¿Cómo un representante con ideales subalternos puede llegar al poder, si el medio político está casi completamente dominado por las “clases antagonistas”?

Kalmanovitz, S., Modernidad y competencia, en Fernando Viviescas y Fabio Giraldo Izasa (comps.). “Colombia: el despertar de la modernidad”. Bogotá: Foro Nacional de Colombia, pp. 311-324. Angela Murillo - Catalina Monsalve

Universidad Nacional de Colombia
Asignatura Problemática Social Colombiana
Estudiantes Catalina Monsalve Arango y Angela M. Murillo Hernández
12 de abril de 2016

RESEÑA
Kalmanovitz, S., Modernidad y competencia, en Fernando Viviescas y Fabio Giraldo Izasa (comps.). “Colombia: el despertar de la modernidad”. Bogotá: Foro Nacional de Colombia, pp. 311-324.
“Es evidente que está ética, basada en el esfuerzo y el rigor, ha tenido muy poco desarrollo en nuestro medio. Lo que se advierte en Colombia es una ausencia de rigor, eficiencia y concordancia en la estructura constitucional y en el aparato judicial, al mismo tiempo, en proporción inversa, un hiperdesarrollo de los códigos de la ausencia, la irresponsabilidad individual y social y el fraude”. (pág. 314)
La ética mencionada anteriormente, se desarrolló con el capitalismo (mentalidad burguesa), una ética de responsabilidad individual que fue impulsada inicialmente por la reforma protestante. Sin embargo, gracias a la herencia hispánica impuesta en la conquista, la mentalidad y creencias de una  España que se resistió al protestantismo, manteniendo un pensamiento católico-feudal, en el cual abundaba la desigualdad y la libertad (y autonomía) humana estaban en último lugar. En la época colonial, por parte de los españoles se dio la opresión en vez del impulso o la guía y el maltrato en vez del incentivo, acostumbrándonos desde entonces a la dependencia, un emprendimiento limitado, la falta de autorresponsabilidad y de compromiso social.
Ésta mentalidad permaneció en la cultura colombiana, económica, social y políticamente. A nivel económico los monopolios empresariales detienen el progreso; la economía nacional es para enriquecer a unos, garantizando el mantenimiento y crecimiento de las que desde el inicio fueron grandes industrias (burguesía oligárquica), acabando con las pequeñas, o  al menos impidiendo su crecimiento, siendo éstas las que pueden aportar al futuro desarrollo económico del país. Además como consecuencia de estas pésimas condiciones se da el trabajo informal. A nivel político lo que se ve en abundancia es la corrupción y el clientelismo, además del carácter patrimonial de la sucesión de puestos políticos estatales                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                  (Paso de la hegemonía de generación en generación en las mismas familias). Y, por último, algunos aspectos socio-culturales que se conservaron son el fanatismo religioso (interviniendo en manifiestamente en toda clase de decisiones, aunque seamos un Estado laico) y la desigualdad clasista.
Al evaluar al país en la actualidad, a grandes rasgos, en comparación con hace uno o dos siglos hay un avance, posee elementos modernos en el manejo de la economía y de la política del Estado, (aunque la marcada hegemonía continúa), sin embargo,  a pesar de una incipiente tendencia hacia la secularización y la modernidad en las estructuras sociales, Colombia todavía presenta demasiados elementos de irracionalidad, apegándose a la mentalidad católico-feudal con una increíble y ciega terquedad.
¿Es probable que con el paso del tiempo estos restos de irracionalidad se queden atrás?


La modernización inconclusa por Consuelo Martínez en “Desarrollo económico y social en Colombia Siglo XX”. Angela Murillo - Catalina Monsalve

Universidad Nacional de Colombia
Asignatura Problemática Social Colombiana
Estudiantes Catalina Monsalve Arango y Angela M. Murillo Hernández
19 de abril de 2016

RESEÑA
La modernización inconclusa por Consuelo Martínez en
“Desarrollo económico y social en Colombia Siglo XX”

“Así pues, el modelo liberal de desarrollo, afianzado en la temprana alianza entre los intereses agroexportadores e industriales y en la omnipresencia del bipartidismo en la vida política colombiana, se identifica como el contexto que hizo posible la estrategia de modernización, con un claro divorcio de un proyecto de modernidad” (Martínez, 2001, p.23).
Hoy en día los colombianos vivimos en medio de una problemática de desarrollo, en una crisis acompañada de violencia, desigualdad, fragmentación social y déficit, que es apoyada por el sistema dominante que le confiere legitimidad a través del mantenimiento de los valores, y la cultura económica y política más propias de un orden tradicional. Las causas y consecuencias de la crisis son de carácter económico, político, social, cultural e ideológico, por lo que deben ser vistas desde una perspectiva integral, en busca de una comprensión global de la sociedad, que es producto de múltiples condiciones y actores en continuo movimiento. Sin embargo, esta problemática se puede distinguir desde el proceso de industrialización en Colombia, un proceso inconcluso de modernización, desde el cual el país se ha caracterizado por la intervención casi imperceptible del Estado y el bipartidismo (las élites políticas organizadas alrededor de los partidos conservador y liberal). Además de que las élites agroexportadoras e industriales emergentes se apropiaron desde el principio de los espacios económicos  y políticos, haciendo del principio liberal del respeto a la iniciativa privada, una fachada utilizada según su conveniencia para afianzar su hegemonía y dominio.

Es necesaria una reflexión respecto a las causas de la crisis en busca de soluciones.  Para ello se podría empezar por analizar el papel del Estado en la problemática del desarrollo, ver las marcadas diferencias del acceso y la calidad de la educación, las escasas oportunidades laborales, la condición de las infraestructuras, el préstamo de servicios, además de los niveles de pobreza; teniendo en cuenta que el buen funcionamiento del país requiere de la subordinación de los intereses y decisiones privadas a los intereses y decisiones públicas. Pero, también hay que tener presente que en el proceso de modernización latinoamericano se creyó que la modernización por si sola conduciría las transformaciones sociales y políticas propias de una sociedad moderna, se identificó industrialización como modernización. Sin embargo, en Colombia tras la modernización (transformación del entorno material) no vino la modernidad (apropiación del hombre de su propia naturaleza, los individuos como sujetos de su propia transformación), por lo que hoy en el país afrontamos las consecuencias de este divorcio entre modernización y modernidad, la primera inconclusa y la segunda prácticamente inexistente.

Preguntas
1. ¿Se hubieran podido evitar las pésimas condiciones actuales si se hubiera retrasado el proceso de industrialización en Colombia esperando que tuviera antes una mayor madurez y organización?

2. ¿Decisiones del gobierno como los tratados de libre comercio han sido decisiones impuestas que han atentado contra el sostenimiento y la estabilidad interna del país, poniendo los intereses privados sobre los públicos? 

Jaramillo Vélez R. La postergación de la experiencia de la modernidad en Colombia en “Colombia, la modernidad postergada”. Angela Murillo - Catalina Monsalve

Universidad Nacional de Colombia
Asignatura Problemática Social Colombiana

Estudiantes Catalina Monsalve Arango y Angela M. Murillo Hernández

15 de marzo de 2016

RESEÑA
Jaramillo Vélez R. La postergación de la experiencia de la modernidad en Colombia en “Colombia, la modernidad postergada”.
“El gran problema de hispano-américa ha sido siempre, que en su admiración de pueblo joven por los pueblos ya maduros del continente europeo, se ha sentido tentada por el deseo dominante de imitar los sistemas económicos y políticos de aquellos, pero no siguiendolos en su evolución y desarrollo lógicos, sino saltándose etapas, tomando partes de ellos, partes que casi siempre correspondían a una etapa final o a una ya muy evolucionada, para injertarlas artificialmente en el primitivo medio americano…”(pp 41, 42).
Ésta admiración no se dirigió solamente a los países europeos, sino que también se orientó de manera especial hacia Norteamérica. Desde hace mucho hemos intentado imitar el modelo anglosajón de Norte América, principalmente en cuestiones políticas, educativas y económicas. Todo esto, sin tener en cuenta que estos se hicieron de acuerdo a sus premisas de desarrollo histórico y su contexto social. Entre estas sociedades (hispano y norteamericanas) no surgieron las mismas clases sociales ni hubo el mismo desarrollo de la economía, tampoco sus orígenes culturales son semejantes,  ni lo fue su proceso emancipador. Los fundadores de las colonias españolas se caracterizaron por la codicia, ánimo bélico, dominador y de destrucción, además del fanatismo religioso. Por otro lado, los colonizadores anglosajones, se caracterizaron por la libertad de culto, la autonomía, el trabajo individual y el interés por el bienestar de toda la sociedad. Ellos no acudieron al Nuevo Mundo con interés explotador o por pura sed de aventura, sino con la resolución de fundar una sociedad civil (fruto de su patria).
Así pues, vemos como el desarrollo histórico y el contexto social son la base fundamental y lógica para la construcción de una nación coherente con sus necesidades, dificultades y fortalezas, aspectos que a nuestro país le faltan y se hacen notar cada vez más. Actualmente Colombia se rige por sistemas económicos y educativos traídos de afuera, que no han sido debidamente adaptados a su realidad, lo mismo sucede con aspectos como el transporte público e incluso se ve en algunos campos culturales como el diseño de construcción. Además, sumándose a todo este conjunto de carencias autónomas, tenemos el atraso cultural y educativo heredados de la crianza española, lo cual solo agrava nuestra condición y da toda razón a la cita expuesta inicialmente. Hasta el momento Colombia solo ha sido un país que expresa a flor de piel toda la influencia que tienen los países ya maduros sobre él, lo que implica no interiorizar los cambios ni entender su “porqué”, así es como sucedió con la educación y por esto, según el autor del texto, nosotros aprendemos en lugar de aprehender.
No obstante, basándonos en todo el potencial de nuestra gente, que sigue sin ser aprovechada en su totalidad, tenemos la esperanza de que esta etapa esté por terminar y solo sea semejante a la de los niños pequeños cuando imitan a sus padres y posteriormente, cuando se desprenden de ellos, muestran todas sus capacidades para actuar con autonomía e independencia. Hasta ahora Colombia está despertando como nación soberana.

Preguntas:
1) ¿De qué modo las arraigadas creencias religiosas colombianas han supuesto un atraso a nivel económico, político y educativo? o ¿Ha jugado la religión un papel protagónico en la falta de avance educativo, político y económico de Colombia?
2) ¿Por qué medios puede Colombia cambiar el papel que tiene de ser un país productor de materias primas, minerales y agropecuarias y pasar a ser un país industrial?

Aguilera, M., Vega Cantor, R. (1991), Ideologías, masa y caudillismos en la transición al capitalismo, en “Ideal democrática y revuelta popular. Bosquejo histórico de la mentalidad política popular en Colombia 1781-1948”. Angela Murillo - Catalina Monsalve

Universidad Nacional de Colombia
Asignatura Problemática Social Colombiana

Estudiantes Catalina Monsalve Arango y Angela M. Murillo Hernández

29 de marzo de 2016

RESEÑA
Aguilera, M., Vega Cantor, R. (1991), Ideologías, masa y caudillismos en la transición al capitalismo, en “Ideal democrática y revuelta popular. Bosquejo histórico de la mentalidad política popular en Colombia 1781-1948”.
“Los distintos sectores políticos y sociales que pretendían implantar un nuevo tipo de democracia, o algo si quiera aproximado a la misma, dimensionaron en la simbología y el lenguaje de la Revolución Francesa un conjunto de ideales que, por no haber sido desarrollados de ninguna forma en el país, apuntaba a precisar el alcance real de la democracia, no como una consigna sin sentido sino como un problema vital de la sociedad colombiana.”(pp 225).
Colombia a lo largo de su historia ha vivido diversas situaciones que han hecho que su población esté cansada del estilo de vida que le ha sido impuesto por un gobierno que no atiende, en la mayoría de los casos, correctamente a sus necesidades. En consecuencia, esta situación desató grandes controversias desde finales del siglo XIX hasta mediados del siglo XX, debido, principalmente, a la hegemonía conservadora del país y a la transición de este hacia el capitalismo.
Durante esta época, en especial entre los años 1920 y 1940, en el país surgieron grandes movimientos en contra del gobierno colombiano e incluso en contra del prominente capitalismo, como resultado de la apropiación de las ideologías tardías de la Revolución Francesa por parte de diversos líderes públicos como lo fueron Raúl Eduardo Mahecha y Jorge Eliécer Gaitán, unos de los caudillos más recordados por la historia del país, quienes buscaban, entre otras cosas, el desarrollo de un gobierno verdaderamente democrático que tuviera en cuenta a todo el pueblo, ya que, según las ideas originarias de la Revolución Francesa, este es la esencia, la razón misma de la nacionalidad, es donde reside la verdadera soberanía (Aguilera, M., Vega Cantor, R. (1991), Ideologías, masa y caudillismos en la transición al capitalismo, pp 219).
Sin embargo, de vuelta en la actualidad colombiana, podemos observar que la lucha descrita previamente, a pesar de haber logrado algunos cambios, no logró en su totalidad su principal objetivo de obtener una auténtica democracia, ya que el poder político continúa pasando de generación en generación por las manos de las mismas familias y grupos sociales. Lo que verdaderamente se necesita, para alcanzar un radical cambio en la nación, es que dichas manos cambien y se comience a pensar y a actuar por el bienestar común de todos los colombianos y no solo en beneficio de algunas élites. Dejando así, en el pasado la época en la que se convocaba al pueblo solo para legitimar una elección, previamente realizada, del próximo gobernante y sería el pueblo quien ejerciera su poder como gran soberano.
Preguntas:
1) ¿Puede que en la actualidad siga ocurriendo que los gobernantes a elegir ya han sido seleccionados previamente por el gobierno?

2) ¿Cómo alguien puede mantenerse en el poder sin llegar a renunciar a valores como la honestidad y la lealtad al pueblo?